lunes, 13 de abril de 2026

Día Internacional del Libro Infantil 2026


Planta historias y el mundo florecerá

El día 2 de abril, coincidiendo con la fecha del nacimiento del escritor danés Hans Christian Andersen, se celebra el Día Internacional del Libro Infantil con el objetivo de promocionar los buenos libros infantiles y juveniles y la lectura entre los más jóvenes.


Cada año, una sección nacional del IBBY tiene la oportunidad de ser la patrocinadora internacional de esta efeméride y selecciona un escritor representativo y a un reconocido ilustrador de su país para que elaboren el mensaje y el cartel dirigido a todos los niños del mundo, y se promueva la celebración en las bibliotecas, centros escolares, librerías, etc.




En 2026, el país elegido es Chipre, y el cartel está hecho por dos creadores de libros infantiles. 

El tema de este año es “Planta historias y el mundo florecerá” (Plant stories and the world will bloom), un hermoso lema que reconoce el valor de las historias, los libros y la lectura, así como su potencial para mejorar el mundo, al tiempo que enfatiza la necesidad de adoptar opciones de vida más respetuosas con el medio ambiente.

El mensaje está escrito por Elena Perikleous y el cartel ha sido diseñado por Sandra Eleftheriou.


A continuación te ofrecemos la traducción al español del mensaje:


 ¡Cultiva historias y el mundo florecerá!

Elena Perikleous
 

Érase una vez un niño que anhelaba vivir mejor que los héroes de los cuentos de hadas, que sólo vivían felices para siempre.

El niño crecía e iba cambiando. Leía y se convertía en Don Quijote, luchando contra molinos de viento, en Alicia, dando vida a las maravillas, en Robin Hood, salvando los bosques, o en un lobo, reuniendo manadas que cantaban a la luna.

Pasaron los años, pero el mundo permaneció intacto ante los cambios que soñó una vez.

A pesar de todo, el niño logró construir en el jardín del patio, un mundo completamente nuevo, lleno de todo lo que amaba.

Pasaron más años.

Y mientras los libros le susurraban sabiduría al alma, el niño supo qué debía hacer.

Cuando llegó el otoño, se labró la tierra y se plantaron las semillas.

Llegó el invierno.

El niño esperó pacientemente a que la  blanca cubierta se derritiera, alimentado por la compañía de los libros.

Entonces llegó la primavera. Tiernas  hojas aparecieron en  los tallos.

Los troncos engordaron, las ramas se estiraron y brotaron  los primeros capullos.

El alma del niño fl oreció, llena de colores y aromas.

¿Y el verano?

Era el tiempo de los barcos, veleros, globos aerostáticos, bicicletas… ¡la época de viajar lejos y a lo ancho del mundo!

Ahora el niño lo sabía, sin ninguna duda:

Esta era la manera de cambiar el mundo: convirtiéndose en un agricultor.

Un agricultor de historias mágicas, sembrando palabras, cultivando imágenes, cosechando maravillas, regando la imaginación.

Y así, las historias comenzaron a crecer y a extenderse.

¿Entonces?

El niño podaba con amor, regalando ramos a los transeúntes: ramos de paz, esperanza, fuerza y fe en lo imposible.

Ramos de pequeños milagros, para cada uno de ellos.

Cada primavera, el segundo día de abril, las historias que el niño había sembrado iluminaban el mundo con su fl orecer.

Ah, y a través de los talleres de jardinería, la sabiduría de la cosecha se transmitía a jóvenes y mayores por igual.

Y el jardín del niño se convirtió en el Jardín de la Esperanza, su patio, el Patio de las Maravillas, mientras el mago  se mantenía firme, desenrollando los hilos rojos de las narraciones en la brisa.




Fuentes consultadas:

https://www.ibby.org/awards-activities/activities/international-childrens-book-day/icbd-2026-sponsored-by-cyprus

https://revistababar.com/wp/dia-internacional-del-libro-infantil-2026/